
Hace apenas una semana, tras el primer partido disputado de la final de la NBA entre Orlando y los Lakers, opiné en este mismo foro que dicha final era totalmente insulsa, por no decir un tostón de cuidado. Pues bien camaradas, rectifico. La final está siendo un espectáculo inigualable, incluso de una calidad superior a la mucho más publicitada entre los Lakers y los Celtics del año pasado. Hemos tenido partidos majestuosos de Kobe Bryant, junto con otros absolutamente lamentables de nuestro villano preferido. Hemos visto triples increíbles y decisivos de jugadores que pensábamos ya retirados hace tiempo, a un turco hacer y deshacer a su antojo la defensa del que se supone más digno pretendiente al anillo, al más grande reboteador que ha dado la liga desde los tiempos de Dennis Rodman. Hemos asistido a errores garrafales de entrenadores, que ni siquiera habrían cometido entrenadores de preinfantil, a defensas al borde de la legalidad,a mates por encima del aro, a empanadas mentales, robos de balón y un sinfín de despistes impropios de lo que se está jugando a este niveL. Y sobre todo hemos tenido emoción a raudales. Cuando escribo estas líneas los Lakers están dominando 3 a 1, cuando perfectamente el resultado podría ser el inverso a favor de Orlando sólo con un par de detalles. Disfruten de este divertimento mientras dure
1 comentario:
Ha durado poco. 4-1.
Gasol aun más mito del basket patrio. Y una satisfacción para los que de pequeños pensabamos que era imposible que un españolito jugara 40 minutos por partido en el equipo de Magic, Worthy, Jabbar, Scott, Cooper y compañía en una final de la NBA.
Electric, esperamos un post sobre los lakers ya.
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