martes, 14 de diciembre de 2010

FIN DE EJERCICIO

Estoy muerto, derrengado, agotado y con el nivel de batería bajo mínimos.Desde que habito en Madrid si hay una cosa que odio son los finales de año, de ejercicio, o de lo que sea, donde el nivel de actividad laboral se quintuplica, llegando estar metido en todos los fregaos imaginables.Y sobre todo esa sensación generalizada en todo el personal de que el día 30 de diciembre el mundo se términa. Lo dicho, en el estado en que me encuentro, a mí no me salvan ni en la casación del juicio final.

Y claro, al llegar a casa despues de la jornada, intento desconectar con lo que sea. En los últimos días la verdad es que me lo he estado pasando de lo lindo con el sumario y embrollo correspondinte a la operación Galgo ( ya sabéis, defomación profesional), el enésimo escandalo de dopaje de nuestro deporte. Y es que mo me creo absolutamente nada de esta opereta marxista(tendencia Groucho).

No me creo que un mundo tan cerrado como el de nuestro atletismo ( seis atletas, cinco entrenadores y cuatro gatos) no hayan surgido con anterioridad sospechas suficientes en la Federación para iniciar una investigación en detalle, lo que no es otra cosa que su cometido, porque sinceramente, ¿para que demonios sirve una federación deportiva? Respuesta: Para apoltronárse en el trono durante 20 años y predecir medallas (...con dudoso éxito)

No me creo a aquellos atletas, que después de pasar desapercibidos durante toda una temporada, aparecen en pleno pico de forma, precisamente, en el Campeonato de España, consiguen mínima para la competición internacional que se trate, donde su milagroso estado de foma por arte de magia desaparece, compitiendo sin pena ni gloria ( y muy lejos del pronóstico del que profesionalmente se dedica a predecir medallas) ¿O acaso no resulta un tanto sospechosa la ausencia de nuestros atletas en los mitines de la Golden league?

Algo olía a podrido en nuestro atletismo, gravemente aquejado de "medallitis", y por tanto no me han sorprendido la salida a la luz de esta Operación Galgo.Yo, ante este panorama desolador, lo que propondría para ir curado de espantos es, simple y llanamente, barra libre de doping en el deporte profesional ....y allá cada cual con sus consecuencias y con lo que se mete en el cuerpo ( Pancarta de la Demencia el pasado sábado en Vistalegre, Eufemiano Fuentes: un médico DEMENTE)

En fin, necesito desconectar.Póngamonos por ejemplo con el mejor solo de guitarra de la historia

lunes, 6 de diciembre de 2010

LA ESCENA DEL AÑO

En un año - cinematográficamente hablando - bastante pobre, es probable que "La Red Social" de David Fincher se erija entre las mejores cintas del año (yo personalmente me quedaría con "El Escritor", digno ejercicio de la retorcida mente de Polanski) La verdad es que esta epopeya sobre la creación de la red social más celebérrima, sorprende gratamente y engancha como el mejor thriller, a pesar de que su temática no a resula a priori ciertamente atrayente. Gran parte del mérito hay que reconocérselo a Fincher, quizás el mejor artesano de este siglo XXI, autor de obras maeestras indscutibles como "Se7en","Zodiac" y "El Curioso Caso de Benjamin Button", y capaz de dotar de un sello propio a todas sus obras.

Hay una escena en "La Red Social", a priori absolutamente intrascendente en el hilo argumental(¿ o no?) que te deja literalmente sin habla, un auténtico prodigio visual y de montaje calculado al milímetro,todo ello al compás de "In the Hall of the Mountain King", reinterpretada por otro de nuestros psicópticos favoritos, Trent Reznor, que nos recuerda los origenes del propio Fincher (sus anuncios para Nike, el Express Yourself de Madonna, etc, etc).

Si dejamos a un lado la caída al mar de la furgoneta de "Origen"( momento digno de las mejores secuencias de Oliver y Benji), o el plano final de "El Escritor", ésta es indiscutiblemente la escena del año.

domingo, 5 de diciembre de 2010

CRÓNICAS ESTUDIANTILES:¿ESTÁ ACABADO RICKY RUBIO?



Cierto, puede parecer un poco fuerte lo que ahora mismo está pasando por mi cabeza.Y eso que estamos hablando todavía de un chaval de 19 años, con todo el porvenir por delante y llamado a escribir nuevas páginas doradas en nuestro baloncesto.Pero ya los primeros nubarrones en su progresión aparecieron con su más que decepcionante actuación en el pasado mundial. Y hoy, tras tener la oportunidad de poder ver al Barcelona en directo en su enfrentamiento con los colegiales del Ramiro, mi temores parecen confirmados. Ricky, por mucho que nos duela, se ha estancado.

Hoy en un partido de máxima exigencia, en el que recordemos, los blaugranas se presentaban sin sus dos máximas referencias en ataque, Navarro y Mickeal,Ricky ha pasado todo el partido como alma en pena, sin ninguna trascedencia en el juego. Ya no vamos a criticar su sospechoso tiro exterior, sino tanto más grave, las que eran sus principales cualidades, esto es, la capacidad de pase, la posibilidad de desbordar en velocidad a su propia sombra, sus entradas a canasta imposibles, y su anticipación para robar el balón, parecen haber desaparecido. Hoy, por lo visto, nada de nada de nada.

Con Ricky desaparecido en combate, el Barça se quedó en unos míseros 24 puntos en la primera parte ante un rival que, dejemos forofismos aparte, este año se presenta ramplón, ramplón, encomedados más que nunca (dado el bajo estado de forma de sus buques insignias Pancho Jasen y Germán Gabriel) a su único jugador que puede aportar alguna nota de calidad, Nick Caner-Medley

En la segunda parte, el Barça optó por la única posibilidad que le quedaba para darle la vuelta al partido. Mono de trabajo y poner toda la carne en las trincheras. Para esa labor, jugadores como Roger Grimau y Víctor Sada son perfectos. Y de este modo, el partido se hizo espeso a más no poder. El Estudiantes aguantó, a duras penas, el envite. Un triple de Lakovic empató la contienda, pero un regalo navideño anticipado, en forma de falta personal que solo vieron los ojos del árbitro, selló la, a pesar de todo, meritoria victoria estudiantil.